Profesor de educación física evita muerte de una niña que sufrió una parada cardiorrespiratoria
El profesor esteponero de Educación Física, Antonio José Mena García, que imparte sus clases en el Instituto de Educación Secundaria La Inmaculada de Algeciras, se convirtió por accidente en héroe al salvar la muerte a una niña que sufrió una parada cardiorrespiratoria mientras practicaba deporte en este centro escolar.
Los hechos ocurrieron en el patio después de una prueba de atletismo que tuvo lugar durante la clase de Educación Física. La joven se quejaba de dolores en los cuadriceps, por lo que su tutor le aconsejó que se sentara y permaneció atento para ver si mejoraba. Inmediatamente después, la muchacha cayó desplomada golpeándose la cara contra el banco y comenzó a tener convulsiones. Mena García, consciente en todo momento de la gravedad de la situación, reaccionó situando el cuerpo de la joven en postura lateral. Se había tragado la lengua, así que con toda la sangre fría que pudo utilizó su dedo índice para retirar el músculo y desatorar la vía respiratoria. Momentos después, la alumna recuperó el sentido y pudo observar el estupor de sus compañeros. Antonio José Mena García, profesor del IES La Inmaculada desde 1994 es además vocal por Málaga del Colegio Oficial de Profesores de Educación Física de Andalucía, y recibió en su momento la formación necesaria para actuar en estos casos, y esto fue lo que salvó la vida a la joven. Admitió, además, que no es la primera vez que se ve envuelto en esta situación: “Me había enfrentado a ello en el colegio en otras dos ocasiones en este mismo centro y anteriormente también. Afortunadamente, siempre acabó bien”, comentó el profesor.Al principio, Mena García estaba tan perplejo como los demás: “No era una prueba física exigente y se había realizado el calentamiento preceptivo”, relató. Sin embargo, supo cómo mantener el tipo: “En esos momentos no piensas. Actúas y ya está. Lo importante era retirar la lengua para evitar que la parada respiratoria se torne en cardiaca, y así evitar secuelas fatales”, incidió el profesor. Los demás alumnos colaboraron mucho. Avisaron a un centro médico cercano. La dirección avisó también al 061. Todos reaccionaron a la perfección”. Es por ello que Antonio José Mena no quiere que le vean como un héroe, porque todos hicieron lo que debían: “Sólo hice mi trabajo, no fue ninguna heroicidad”, sentenció.
Horas después del incidente, el profesor tuvo la ocasión de comunicar a los padres de la niña, ambos profesionales sanitarios del hospital Punta Europa, lo ocurrido. Admite que en esas horas posteriores sufrió “un pequeño bajón, porque hasta entonces no era consciente de la relevancia de lo que había pasado”, reflexionó. Ya en casa, recibió un mensaje de agradecimiento de los familiares, dándole cuenta de que habían salvado una vida. Hoy, la niña sigue esperando resultados de pruebas médicas que confirmen por qué sufrió aquel desvanecimiento. Aunque sigue yendo a clase, no realiza actividad física. Lo cierto es que, en este caso, no será por falta de práctica. La joven juega habitualmente al pádel y es de complexión atlética. El profesor esteponero ha querido mandar un mensaje de tranquilidad a la sociedad, preocupada por casos ilustres como el del futbolista del Sevilla C.F. Antonio Puerta, y resaltó que el deporte es algo necesario y que existen profesionales como él preparados para toda emergencia que pueda presentarse. De hecho, aclaró que hoy en día las exigencias formativas del profesorado y los medios técnicos al alcance garantizan que los niños van a estar atendidos si se da el caso. Él, por su parte, tiene claro que no piensa dejar de reciclarse, y por ello va a realizar un nuevo curso de primeros auxilios cuando tenga oportunidad.
