El Torre del Mar busca su consolidación en Andalucía
10, 03 de 2005-09-03 de 2005
El conjunto axárquico crece y quiere instalarse sin miedos en la categoría
La U. D. Torre del Mar sigue creciendo. El club que representa a la localidad turística por excelencia del municipio de Vélez-Málaga está, tras su trabajo de hormiguita de los últimos años, en el mismo escalafón que el equipo histórico de la comarca, el Vélez Club de Fútbol.
Después de una histórica temporada, que comenzó con la triste noticia del fallecimiento del entonces presidente José Antonio Cuadra, los directivos que permanecieron; el vestuario, con el técnico José Manuel Moreno a la cabeza, y la totalidad de la plantilla se juramentaron para ofrecer al amigo Arenas el ascenso por el que tanto había suspirado. Aunque se consiguió en la última jornada, el trabajo de todo un año y, sobre todo, el fenomenal rendimiento a domicilio sólo podía tener la consecuencia del logro de una de las dos primeras plazas.
Terminó la temporada, se retiró el capitán Rafita a pesar de los intentos de la Junta Directiva para que siguiera y la sorpresa llegó cuando el entrenador del ascenso, –además, era directivo– anunció que se marchaba para fichar por el Vélez Juvenil. Se reaccionó de inmediato y se contrató a un entrenador reputado a nivel provincial: Manolo Fernández, ex técnico del Benagalbón. Fernández conoce perfectamente la categoría y viene avalado por su filosofía de cantera.
Después de un sorprendente y frustrado proceso electoral, la continuidad de Antonio Gómez Parra en la presidencia, con Daniel Romero como presidente de la Escuela de Fútbol y hombre fuerte en la sombra, garantiza la continuidad del proyecto. Las mejoras en el Estadio Juan Azuaga, con la construcción de una visera, y la organización otro año más del torneo de fútbol base más importante de la provincia jalonan la ilusión por el futuro más próximo. Nadie en el club se pone metas, aunque no pasar apuros, hacer un fútbol agradable y conseguir la permanencia son, sin duda, los tres objetivos soñados. Mimbres, desde luego, no faltan.
El técnico del equipo, Manolo Fernández, señala sobre la nueva temporada: "Tengo 24 jugadores, muchos de ellos polivalentes. Repartiremos esfuerzos y cada semana jugarán los que convengan por rendimiento y contando con los rivales. Empezar en casa, el domingo frente al Jódar Al Andalus, no hace sino aumentar la ilusión que comenzó el día que se consiguió el ascenso. Vamos a estar donde nos merezcamos y según el nivel de los rivales. La competición nos pondrá, como al resto, en nuestro sitio".
La U. D. Torre del Mar sigue creciendo. El club que representa a la localidad turística por excelencia del municipio de Vélez-Málaga está, tras su trabajo de hormiguita de los últimos años, en el mismo escalafón que el equipo histórico de la comarca, el Vélez Club de Fútbol.
Después de una histórica temporada, que comenzó con la triste noticia del fallecimiento del entonces presidente José Antonio Cuadra, los directivos que permanecieron; el vestuario, con el técnico José Manuel Moreno a la cabeza, y la totalidad de la plantilla se juramentaron para ofrecer al amigo Arenas el ascenso por el que tanto había suspirado. Aunque se consiguió en la última jornada, el trabajo de todo un año y, sobre todo, el fenomenal rendimiento a domicilio sólo podía tener la consecuencia del logro de una de las dos primeras plazas.
Terminó la temporada, se retiró el capitán Rafita a pesar de los intentos de la Junta Directiva para que siguiera y la sorpresa llegó cuando el entrenador del ascenso, –además, era directivo– anunció que se marchaba para fichar por el Vélez Juvenil. Se reaccionó de inmediato y se contrató a un entrenador reputado a nivel provincial: Manolo Fernández, ex técnico del Benagalbón. Fernández conoce perfectamente la categoría y viene avalado por su filosofía de cantera.
Después de un sorprendente y frustrado proceso electoral, la continuidad de Antonio Gómez Parra en la presidencia, con Daniel Romero como presidente de la Escuela de Fútbol y hombre fuerte en la sombra, garantiza la continuidad del proyecto. Las mejoras en el Estadio Juan Azuaga, con la construcción de una visera, y la organización otro año más del torneo de fútbol base más importante de la provincia jalonan la ilusión por el futuro más próximo. Nadie en el club se pone metas, aunque no pasar apuros, hacer un fútbol agradable y conseguir la permanencia son, sin duda, los tres objetivos soñados. Mimbres, desde luego, no faltan.
El técnico del equipo, Manolo Fernández, señala sobre la nueva temporada: "Tengo 24 jugadores, muchos de ellos polivalentes. Repartiremos esfuerzos y cada semana jugarán los que convengan por rendimiento y contando con los rivales. Empezar en casa, el domingo frente al Jódar Al Andalus, no hace sino aumentar la ilusión que comenzó el día que se consiguió el ascenso. Vamos a estar donde nos merezcamos y según el nivel de los rivales. La competición nos pondrá, como al resto, en nuestro sitio".
